Diario de Viaje: 12 días en Irlanda

Viajar a Irlanda nunca fue una de mis prioridades pero la casualidad y una de mis mejores amigas trabajando allí hicieron que empezara a ver el país con otros ojos. Estaba claro que ya tenía una visita que hacer así que me puse manos a la obra y comencé a informarme de las maravillas de Irlanda (especialmente las naturales).

Normalmente suelo llevar todos los viajes preparados al milímetro, pero esta vez me apetecía improvisar y dejarme llevar por lo que sólo hubo unas cuantas excursiones programadas. Todo lo demás surgió sobre la marcha.

Mi estancia fue muy cerca de Dublín, en Killiney, un pueblo residencial a unos 15 kilómetros de la capital donde pude alojarme con una familia irlandesa. En este post os contaré todo lo que hice durante mi viaje a Irlanda, en el que combiné excursiones organizadas con visitas a lugares menos conocidos, pero que reflejan el estilo de vida irlandés.

Día 1: Llegada a Dublín y noche en Killiney

Volé con Ryanair desde Madrid a Dublín, por un precio bastante económico por cierto (60€ ida y vuelta). Una vez allí me dispuse a buscar la compañía de autobús que me trasladaría a Killiney, con los billetes comprados con anterioridad. Después de una hora llegué a mi destino a media noche.

Más información sobre cómo llegar a Killiney o Dublín desde el aeropuerto

Como dato curioso, nada más llegar a Killiney pude ver varios zorros caminando por las calles y más tarde descubrí que son muy comunes en la zona.

Día 2:  Dublín

Nos desplazamos a Dublín desde Killiney tomando el tren (DART), que tarda media hora hasta Tara Street. Una vez en la ciudad, dimos un paseo por libre por O’Connell Street, vimos el Spire y más tarde nos dirigimos a Trinity College, donde estuvimos explorando el campus.

Sobre las 14 horas, nos unimos a un tour gratuito en City Hall donde conocimos los lugares más emblemáticos de Dublín: Temple Bar, Dublin Castle, los orígenes de U2, etc.

Más información sobre el tour gratuito por Dublín

En uno de los descansos de la visita guiada disfrutamos de un delicioso quiché en The Joy of Chá por 5,5€.

quiche

Al finalizar la visita fuimos en busca de un pub irlandés en Temple Bar y entramos en “The Auld Dubliner”. Descubrimos que había música en directo desde prácticamente las 12 del mediodía hasta las 2 de la madrugada todos los días de la semana. Lo más común en Irlanda es beber una pinta de la famosa cerveza Guinness, pero para los que no les guste hay otras alternativas como la cerveza Heineken o una sidra Orchad Thieves. Cualquiera de estas bebidas tiene un precio de 6.80€.

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Día 3: Dun Laoghaire

Nos ponemos rumbo Dun Laoghaire, que a diferencia de Killiney que es más residencial, se parece más a una ciudad: tiene centros comerciales, cine, biblioteca, etc. Situado a 4 kilómetros y medio de Killiney aproximadamente, decidimos ir hasta allí en bicicleta por “The Metals“, un sendero alternativo que concurre por espacios naturales muy distintos al entorno general de las localidades de Dun Laoghaire, Killiney y Dalkey, así como por la costa.

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“The Metals”

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Costa de Dun Laoghaire

Día 4: Acantilados de Moher

Viajamos a lo que se conoce como the “Wild Atlantic Coast”, al oeste de Irlanda. Salimos pronto desde Dublín con una empresa que organiza excursiones diarias (Paddywagon) para ver los Acantilados de Moher.

Nuestra primera parada del recorrido fue Kinvara, una pequeño pueblo con mucho encanto donde el principal atractivo son sus casas de colores. Tan sólo pudimos estar 25 minutos por lo que no fue posible visitar  el castillo medieval de Dunguaire.

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Kinvara

La siguiente parada fue en los “Mini Cliffs” los mini acantilados, mucho más pequeños que los de Moher.

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Mini Cliffs

Y al fin, llegamos a los deseados Acantilados de Moher donde estuvimos una hora y media.

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Acantilados de Moher

Más información sobre los Acantilados de Moher

Día 5: Calzada del Gigante

El quinto día cruzamos a Irlanda del Norte, territorio que forma parte de Reino Unido. Esta vez tuvimos que madrugar mucho más ya que la distancia era mayor y había muchas paradas que alagarían el viaje. La primera de ellas tenía que haber sido Dark Hedges  (lugar que los fans de Juego de Tronos no tendrán problema en reconocer) y digo tenía, porque finalmente no pudimos visitarlo al estar desarrollándose el rodaje de la famosa serie de televisión.

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Dark Hedges

Lo cierto es que tener que perdernos este punto importante de la excursión nos molestó, pero lo que vimos a continuación nos curó todas las penas. Seguimos nuestro viaje, siempre con la Causeway Coast de fondo, hasta llegar a  las cercanías de Ballintoy, donde nos esperaba el puente colgante Carrick-A-Rede Rope Bridge. Caminamos un kilómetro por un sendero delimitado en los acantilados mientras podíamos disfrutar de las impresionantes  vistas que nos esperaban.

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Carrick-A-Rede Rope Bridge

Cruzar el puente colgante fue para mi una nueva experiencia y ¡disfruté muchísimo! Lo negativo es que había que cruzar rápido porque hay mucha gente esperando y el personal de seguridad te llama la atención si te paras más tiempo. Espero poder volver algún día (que haya menos personas) y poder tomarme mi tiempo, mirar hacia abajo con tranquilidad y observar.

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Carrick-A-Rede Rope Bridge

Más información sobre Carrick-A-Rede Rope Bridge

Después de estar colgadas sobre el vacío y de llenar nuestros estómagos, nos dirigimos a la Calzada del Gigante. Este entorno natural es verdaderamente único, no estamos acostumbrados a la formación tan curiosa  de piedras que se elevan como columnas agrupadas dando lugar a lo que parece una calzada sobre el mar.

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Calzada del gigante

La calzada del gigante tiene detrás una curiosa leyenda que merece la pena conocer  que podrás encontrar en el siguiente enlace.

Más información sobre la Calzada del Gigante

Después de conocer la calzada del gigante Finn MacCool pusimos rumbo a Belfast, pero antes, hicimos una breve parada para fotografiar el castillo de Dunluce.

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Dunluce Castle

Nuestra última parada fue Belfast, capital de Irlanda del Norte, donde estuvimos una hora paseando por la zona centro, descubriendo algunos de sus monumentos más conocidos como el City Hall y disfrutamos del arte callejero. Belfast es conocido por ser el lugar donde fue construido el Titanic. Hoy en día, en su astillero hay un museo dedicado a la historia del famoso transatlántico.

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Arte callejero en Belfast

Día 6: Sandycove.

Muy cerca de Killiney se encuentra el pueblecito costero Sandycove. Al estar en pleno octubre, la playa no se ve porque está cubierta por la marea pero es curioso lo frecuentada que está: cerca de 15 personas se bañaban en las frías aguas sin temor a la temperatura. Aunque el sol se asomaba un poquito, desde luego creo que no me habría bañado ¡ni loca! Algunas personas simplemente se dan un baño de 5 minutos pero he de reconocer que hay que ser muy valiente para meterse en un agua tan fría.

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Sandycove

El mayor atractivo turístico de Sandycove es la Torre de James Joyce, lugar que fue el escenario de una de sus novelas más famosass “Ulises” y donde estuvo viviendo durante una temporada.

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Torre de James Joyce

Día 7: Dun Laoghaire

Volvimos de nuevo a Dun Laoghaire para conocer la zona del puerto. En el paseo marítimo, cada banco tiene una placa en memoria de personas fallecidas, algunas con bonitas dedicatorias.

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Después visitamos la biblioteca que nos dejó una bonita panorámica gracias al enorme ventanal que posee. ¡Estupendo lugar para leer!

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Y por la noche, decidimos aprovechar la estancia en Irlanda para practicar inglés y acudimos a una sesión de cine. Lo cierto es que no resultó tan caro como esperábamos: fueron 8€ por persona (presentando carné joven europeo para disfrutar de la oferta) incluyendo palomitas y bebida mediana.

Día 8: Howth

Tomamos el DART para ir hasta la península de Howth. Primero fuimos al muelle del oeste (West Pier) donde nada más llegar nos dio la bienvenida una foca (ojo, foca, porque puede confundirse con un león marino debido a su similitud) y ahí estuvimos un buen rato, embobadas con ella al no haber visto una en nuestra vida.

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Decidimos hacer una de las rutas que rodean la península y nos encontramos con un acceso a una playa prácticamente escondida donde vimos gente bañándose de nuevo. Era una playa preciosa y además poco concurrida: un verdadero lujo (podéis ver la foto más abajo en el link sobre Howth).

Hicimos la ruta hasta el faro, que va por el borde de los acantilados, de cara al mar, aunque hicimos muchas paradas porque nos entretuvimos haciendo fotos (hay unos paisajes espectaculares, no tengo palabras suficientes para describirlos). Al llegar al faro, volvimos al puerto por otra ruta que atraviesa un camino frondoso ya que se estaba haciendo de noche y el camino no estaba iluminado. Para terminar el día en Howth dimos un paseo por el muelle. En la zona del puerto había restaurantes donde comer marisco pero se necesitaba reserva por lo que no lo pudimos disfrutar.

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Alturas de infarto en Howth

Me quedan las ganas de hacer la ruta completa y dar la vuelta a la península, no se debe tardar mucho. Lo cierto es que Howth es un lugar que me ha sorprendido gratamente, no contaba con que tuviera paisajes tan increíbles…

Más información sobre Howth

Día 9: Killiney

El vocalista del grupo de música U2, Bono, tiene una casa en Killiney y cómo no, nos pusimos en su búsqueda. La verdad es que no es nada fácil encontrarla, de hecho, estuvimos investigando en internet y lo único que aparecía eran fotografías de la puerta o de la casa vista desde lejos.

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Puerta principal de la propiedad de Bono

La casa (o más bien mansión) se encuentra en un punto donde se cruzan Stharmore Road y Vico Road y se distingue de las demás porque la puerta de entrada es mucho más alta y grande que las del resto de casas de la zona.

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Nos volvimos un poco locas buscando la casa, además fuimos en bici así que estuvimos subiendo y bajando cuestas constantemente, hasta que nos encontramos con un hombre que nos indicó donde se encontraba. La verdad es que todo el mundo en Killiney sabe la situación de la mansión, de modo que simplemente preguntad.

Desde la puerta principal no se ve nada del interior de la propiedad, ni siquiera la casa por fuera, pero desde la zona de la playa sí se puede apreciar. Cuando estábamos ya en la puerta, se abrió la verja así que pudimos echar un pequeño vistazo al interior: había un hombre encargado de la seguridad y salía un coche, pero no tuvimos suerte, no era Bono. 😦

Curiosidad: a los irlandeses (generalmente) no les cae nada bien Bono, porque dicen que es un egocéntrico. Ya nos lo dijeron en la visita guiada por Dublín y lo escuchamos unas cuantas veces más durante el viaje.

Muy cerca de la mansión del líder de U2 tiene una propiedad la cantante Enya, pero ya no hablamos de una casa grande sino de un castillo.

Día 10: Dublín

Acercándose el final de mi viaje, no podía marcharme sin probar un plato de comida típica irlandesa. Estuvimos buscando sitios donde comer y descubrimos que en Irlanda es muy común que en los pubs también tengan para comer y cenar, así que nos fuimos a The Auld Dubliner (donde hemos acudido alguna noche) y nos informamos de los platos más tradicionales para finalmente elegir “Coodle” y “Chicken and Leek Pie

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Chicken and Leek Pie

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Coodle

Pedimos estos dos platos para compartir junto con unas patatas fritas y pagamos en total 28,50€ (para dos personas). Y ¡todo estaba buenísimo!

Día 11: Wicklow

Nuestra última excursión fue al Parque Nacional de las Montañas de Wicklow, situado en el condado del mismo nombre. Tras aproximadamente una hora de viaje, paramos en un mirador desde el que se ve el gran lago negro que recuerda a una cerveza Guinnes, motivo por el que su nombre es Guinness Lake. Desde este mismo punto también pudimos ver la carretera en la que se conocen los protagonistas de la película “Posdata: te quiero”.

Después seguimos la ruta hacia Glendalough, un asentamiento monástico muy antiguo y con dos grandes lagos.  En los alrededores de este lugar se rodaron las escenas de  la boda de “Braveheart”.

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Justamente antes de iniciar la ruta hasta los dos lagos, hay un desvio hacia la ruta de Hollywood de la película Braveheart que, por desgracia, no pudimos visitar. En la publicidad de la empresa con la que realizamos la excursión, Paddywagon, se daba a entender que se incluía la visita a la ruta, pero realmente no fue así, por lo que nos fuimos un poco decepcionadas.

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Más información sobre Wicklow

Día 12: Vuelta a casa

Para ir al aeropuerto de Dublín  utilicé de nuevo Air Coach, que pasa cada hora por Killiney. Lo peor fue el madrugón para coger a tiempo el vuelo de Ryanair que salía sobre las 6 de la mañana.

En este diario he intentado plasmar todo lo que se puede ver en Irlanda pero soy consciente de que me faltaron muchos lugares por conocer. ¡Cualquier aportación es bienvenida!

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3 comentarios en “Diario de Viaje: 12 días en Irlanda

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